jueves, 23 de junio de 2016

Viaje al Centro de la Tierra

"Desciende al cráter del Yocul de Snaeffels que la sombra del Scartaris acaricia antes de las calendas de julio, audaz viajero, y llegarás al centro de la Tierra. Yo lo he hecho. Arne Saknusemm" Viaje al Centro de la Tierra. Julio Verne.
Esta frase corresponde al criptograma que el profesor Otto Lidenbrock y su sobrino Axel logran descifrar para adentrarse en uno de los viajes más alucinantes de la literatura universal: Viaje al Centro de la Tierra. Puedo decir, sin temor a equivocarme o exagerar, que se trata de mi libro favorito, y de ahí el nombre de este blog que hoy comienzo. Habré leído esta novela más de diez veces, sin contar las páginas sueltas que he paladeado como miel y a las que he acudido en busca de inspiración. Precisamente el comienzo de mi libro, El Despertar de la Leyenda, es un homenaje a esta obra inmortal, pues empieza de una forma parecida, con una misteriosa nota entre las páginas de un viejo libro que acabará por involucrar al protagonista en un viaje increíble. Afortunadamente, el de mi novela no necesitará tanto tiempo como Lidenbrock y Axel para descifrar el enigma.
LA NOVELA
Viaje al Centro de la Tierra es una historia de aventuras. Pero no sólo de aventuras: hay mucha ciencia, (como en casi todas las obras de Verne), emoción, historia, descripciones geográficas detalladas, incluso amor. Todo comienza, como digo, en la vivienda que el profesor tiene en la calle Königstrasse, en Hamburgo, en la que vive con su sobrino Axel, su ahijada Graüben y Marta, su criada. Un día, Lidenbrock llega a casa con un viejo manuscrito islandés, escrito con caracteres rúnicos, que pretende traducir. Pero esto pasará pronto a un segundo plano, pues entre las páginas del libro encuentra una nota que contiene un criptograma. El sabio Lidenbrock llegará a desesperarse por hallar la solución, que finalmente se produce (por si alguien no ha leído la novela, no diré cómo sucede, ya que es uno de los pasajes más emocionantes). 
El criptograma los acaba mandando, a él y a su sobrino Axel, a Islandia, al centro de la tierra, siguiendo los pasos de un célebre alquimista local llamado Arne Saknusemm. Con la ayuda de un habitante autóctono que contratan, Hans, hombre de pocas palabras pero noble, se dirigirán hasta el volcán Snaefells, cuyo pico más elevado, el Scartaris, les indicará el camino correcto para llegar, vía cráter, al centro del globo. Allí vivirán una increíble experiencia, pues descubrirán un mundo antediluviano bajo nuestro propio mundo. Pero los peligros caminarán permanentemente a su lado, y se verán envueltos en mil y un problemas que resolverán... o no.
EL AUTOR
Julio Verne fue unos de los más grandes escritores del siglo XIX. Sus obras son conocidas en todo el mundo, leídas y releídas por adultos y menos adultos. De la Tierra a la Luna, La Vuelta al Mundo en Ochenta Días, Los Hijos del Capitán Grant o 20 mil Leguas de Viaje Submarino, son a la literatura científica, en mi humilde opinión, lo que Mozart a la música. Como otros muchos autores contemporáneos, esgrimió la ciencia para apuntalar muchas de sus novelas, y demostró poseer un gran conocimiento geográfico, aparte de filológico. Viajó por todo el mundo, lo que le valió para documentarse. Dotado de una poderosa imaginación, sus descripciones detalladas, y su estilo inconfundible, eminentemente científico pero sencillo a su vez, le hicieron merecedor de numerosos reconocimientos, recibidos no sólo en vida, sino a posteriori. Como muchos escritores, su luz se fue apagando a medida que cumplía años, y su estilo se volvió más tosco y pesimista. Murió en 1905.
Un apunte curioso es que perteneció a una sociedad secreta, la Sociedad de la Niebla, dedicada al ocultismo. ¿Sabéis el nombre del protagonista de La Vuelta al Mundo en Ochenta Días? Phileas Fogg. Si nos fijamos un poco en este nombre, veremos que Phileas viene del latín filius, hijo, y Fogg del inglés fog, niebla. Así pues, y siempre sin asegurarlo porque Julio Verne nunca lo dejó dicho, lo podríamos traducir como Hijo de la Niebla.

INFLUENCIA EN MI NOVELA

Como bien he comentado antes, la influencia de Viaje al Centro de la Tierra es notoria en El Despertar de la Leyenda. Se centra sobre todo en el principio, pues los protagonistas han de resolver un criptograma en el caso de la primera y un acróstico en el de la segunda, siendo éste más sencillo. La manera de cómo encuentran esos enigmas también es similar, pues ambos se hallan entre las páginas de un libro viejo. Asimismo hay semejanza (aunque esto no es exclusivo de la obra de Verne) en el viaje iniciático de los protagonistas, Axel y Edam, ambos jóvenes y, en principio, poco dados a las aventuras.

2 comentarios:

  1. Son imposibles de olvidar las horas de la siesta veraniegas de mi infancia, en un rincón sombreado de la vieja galería y leyendo al inolvidable Julio Verne, gracias. l

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  2. porno, me gusta el porno imagino que tu pito es un mero bicho, que rico es el pito de foxy fnaf :):):):):)

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